¿Puede Japón detener a China?
Japón está reconstruyendo discretamente su ejército y sumando el respaldo de sus vecinos asiáticos para hacer frente a China, pero Pekín es demasiado grande y le lleva demasiada ventaja como para que Tokio pueda detenerlo por sí solo.
- Los aranceles de Trump, su retiro de organismos internacionales y la guerra de Irán han debilitado la influencia de Estados Unidos en Asia, dejando espacio para que China domine la región.
- La nueva primera ministra de Japón, Takaichi, ha flexibilizado las exportaciones de armas, ha elevado el gasto en defensa al 2 % del PIB y ha insinuado que Japón defendería a Taiwán si China la ataca.
- China está furiosa y responde con prohibiciones comerciales, seguimientos de radar contra aviones japoneses y enormes ejercicios con flotas pesqueras que parecen ensayos de un bloqueo a Taiwán.
- Japón está construyendo una coalición regional con Corea del Sur, Filipinas y Australia, que incluye acuerdos sobre buques de guerra y convenios de entrenamiento conjunto.
- La brecha sigue siendo enorme: China gasta cinco veces más en defensa, tiene muchos más buques de guerra y es el principal socio comercial de la mayor parte de Asia, mientras que la población de Japón se reduce con rapidez.
Perspectiva: es probable que Japón no pueda igualar a China por sí solo, pero si Tokio logra atraer a sus socios regionales hacia una alianza al estilo de la OTAN, podría frenar el ascenso de China en Asia.