Mercenarios colombianos combaten en guerras por todo el mundo. ¿Por qué?
Una mirada sombría a cómo Colombia se ha convertido en el mayor proveedor mundial de soldados a sueldo, alimentando las guerras en Ucrania, Yemen y Sudán: malas noticias para las zonas de conflicto del planeta y para los empobrecidos veteranos arrastrados a ellas.
- Miles de exsoldados colombianos combaten hoy como mercenarios en todo el mundo, atraídos por una paga varias veces superior a sus escasas pensiones en su país.
- Emiratos Árabes Unidos es el mayor empleador, y los envía a Yemen y, de forma secreta, a la brutal guerra civil de Sudán, donde se les ha vinculado con masacres, limpieza étnica y el entrenamiento de niños soldados.
- En Ucrania, los colombianos son ya el grupo más numeroso de combatientes extranjeros, y con frecuencia se les empuja a la primera línea con escasa protección salarial o sin honores cuando mueren.
- El circuito se remonta a antiguos programas de entrenamiento de Estados Unidos e Israel y a Erik Prince, de Blackwater, quien construyó el ejército de mercenarios de Emiratos bajo la regla de "no contratar musulmanes".
- A muchos se les recluta con engaños: se les promete tareas de vigilancia y luego se les destina a atrocidades que difícilmente pueden rechazar.
Panorama: La demanda va en aumento, con nuevos despliegues en el Congo y Haití, de modo que el flujo de combatientes colombianos hacia las guerras más sucias del mundo parece destinado a seguir creciendo.