La primera vacuna de ADN contra la COVID diseñada por inteligencia artificial se probó en humanos, y la cobertura mediática la presenta como alarmante y con pruebas insuficientes.
Un pequeño ensayo realizado en el Reino Unido con una vacuna de ADN contra la COVID formulada mediante inteligencia artificial se promociona como "segura y bien tolerada", pero los críticos afirman que las evidencias de seguridad son endebles.
- La vacuna se probó en apenas 39 personas, con un seguimiento de seis meses y sin una lista pública de efectos secundarios: solo la afirmación de que ninguno fue grave.
- En lugar de ARN mensajero, utiliza pequeños anillos de ADN introducidos en la piel mediante un dispositivo de aire a presión en vez de una aguja.
- La gran preocupación es que parte de ese ADN pueda incorporarse a los propios genes de la persona, y los fabricantes admiten que en realidad no hicieron pruebas para descartarlo.
- La inteligencia artificial se utilizó para identificar la parte del virus que se mantiene igual entre las variantes, de modo que una sola dosis pudiera actuar contra muchos coronavirus emparentados de murciélagos y otros animales.
- Un participante del ensayo contrajo la COVID de todos modos, lo que genera dudas sobre si la vacuna realmente funciona.
Perspectiva: Se prevé que avancen más vacunas basadas en ADN a medida que la industria se aleja del ARN mensajero, y es probable que las pruebas de seguridad sigan siendo un punto de fricción.