La estrategia de las guerras subsidiarias que construyó imperios
Un análisis de cómo las grandes potencias usan las guerras subsidiarias para combatir sin enviar sus propias tropas, presentado como una estrategia cínica pero duradera, en la que Israel aparece como el principal aliado de Estados Unidos en Medio Oriente.
- La principal potencia mundial evita combatir de manera directa porque la guerra es costosa e impopular dentro de su propio país.
- En cambio, respalda a un aliado regional con armas, dinero y cobertura política, y ese aliado se encarga del combate sucio.
- Gran Bretaña aplicó esta misma estrategia como policía global entre 1815 y 1914, en guerra casi todo el tiempo a través de aliados subsidiarios.
- Estados Unidos heredó el modelo: le envía a Israel miles de millones en ayuda militar y lo protege en la ONU a cambio de que promueva los intereses estadounidenses en la región.
- Este esquema alimenta un ciclo de "guerra perpetua", porque el conflicto constante siempre genera una oportunidad de obtener ganancias.
Perspectiva: mientras el modelo de las guerras subsidiarias siga siendo rentable, es de esperar que Estados Unidos continúe financiando a sus aliados para que libren las guerras regionales en lugar de intervenir directamente.