La guerra total ha comenzado en Colombia
Colombia está retrocediendo hacia la violencia que creía haber dejado atrás, y un nuevo presidente de línea dura asume el cargo con la promesa de una guerra sin cuartel contra las bandas criminales y las guerrillas.
- Iván Abelardo Esparza, un líder de mano dura contra el crimen inspirado en Bukele, de El Salvador, toma posesión con la promesa de una "guerra total" contra las bandas criminales, los insurgentes y los carteles.
- Su toma de posesión es caótica: el presidente saliente de izquierda, Petro, la está boicoteando, prohibió la presencia de los militares en la ceremonia y afirma, sin pruebas, que las elecciones fueron fraudulentas.
- Colombia se encuentra en una espiral descendente: los carros bomba han regresado, los grupos guerrilleros han expandido su territorio hasta casi triplicar el que controlaban en 2019, y un candidato presidencial fue asesinado el verano pasado.
- La policía acaba de interceptar un autobús cargado de explosivos que se dirigía al lugar de la toma de posesión, lo que pone de relieve cuán real es la amenaza.
- Esparza planea emitir 90 decretos ejecutivos y construir 10 megacárceles al estilo de El Salvador, pero su partido casi no tiene escaños en el Congreso y las fuerzas militares carecen de financiación suficiente y de equipos operativos.
Perspectiva: Esparza pondrá en marcha su ofensiva de inmediato, pero el vasto territorio selvático de Colombia, unos carteles bien armados con 27.000 combatientes y unas fuerzas militares débiles hacen que una victoria rápida "al estilo Bukele" esté lejos de ser segura.