La crisis del yen en Japón se está convirtiendo en un problema para Estados Unidos
La moneda japonesa está cayendo con fuerza y Estados Unidos intervino para sostenerla: malas noticias para los estadounidenses, porque la solución implica más dinero impreso y más inflación.
- Los inversionistas piden prestados yenes a bajo costo, al 1%, y los cambian por dólares para ganar 3,75% o más, lo que sigue empujando el yen a la baja.
- Japón importa la mayor parte de su energía, la mitad de sus alimentos y casi todas sus materias primas industriales, así que un yen débil encarece todo en ese país.
- Japón no puede simplemente subir las tasas de interés para corregirlo: su deuda equivale al 250% del tamaño de su economía, de modo que tasas más altas destrozarían el presupuesto del gobierno.
- Japón posee 1,1 billones de dólares en títulos de deuda del gobierno estadounidense y amenazó con venderlos, lo que dispararía las tasas de interés en Estados Unidos; el secretario del Tesoro, Scott Bessent, lo disuadió de hacerlo.
- En cambio, el acuerdo le permite a Japón empeñar esos títulos ante la Reserva Federal a cambio de hasta 60.000 millones de dólares recién impresos.
Perspectiva: el pequeño aumento de tasas que se espera en Japón para septiembre no cerrará la brecha, así que la operación con el yen seguirá vigente y la Reserva Federal ahora tiene una razón más para dejar quietas las tasas en Estados Unidos.