La cocaína barata y pura apunta a una frontera sin control
La cocaína es más barata, más pura y más fácil de conseguir que hace décadas: una señal de que la frontera no está frenando las drogas y una mala noticia para quienes confían en que la mano dura funcione.
- En los años ochenta, un gramo de cocaína costaba el doble y era en su mayoría relleno; hoy es más barato y casi puro.
- Comprarla antes implicaba desplazarse hasta una zona peligrosa de la ciudad; ahora puede llegar a domicilio en minutos.
- La caída de los precios y el aumento de la calidad indican que la oferta es abundante, lo que apunta a que las drogas cruzan la frontera sin obstáculos.
- La ofensiva contra los traficantes se ha asociado con fuertes descensos de la criminalidad, de modo que los vacíos en la aplicación de la ley tienen doble efecto.
- Los primeros golpes contra lanchas del narcotráfico y cargamentos de fentanilo causaron impresión, pero desde entonces la presión ha disminuido.
Panorama: sin una aplicación renovada de la ley, es probable que la oferta barata y pura siga fluyendo, y la frontera seguirá siendo un punto de tensión política.