Corea del Norte está teniendo un gran 2026
La economía de Corea del Norte está en auge y su aislamiento se desvanece: bueno para Kim Jong-un, malo para todos los que viven cerca de él.
- Pyongyang ha crecido durante tres años consecutivos, con nuevas viviendas, taxis eléctricos chinos y una aplicación de transporte en los teléfonos del Gobierno.
- El dinero vino de la guerra: la venta de proyectiles de artillería, misiles e incluso tropas a Rusia, por un valor cercano a los 20.000 millones de dólares frente a una economía de 34.000 millones.
- Rusia paga con trueque —combustible, alimentos y bienes industriales que las sanciones solían bloquear—, mientras que China ha vuelto al ruedo, con un aumento del comercio del 25% y el envío de Xi Jinping a Pyongyang.
- Kim está gastando esa bonanza en el sector militar, incluidos nuevos destructores y un submarino de propulsión nuclear, con evidente ayuda rusa en el diseño.
- No queda nadie que lo contenga: Rusia acabó con el panel de expertos de la ONU que vigilaba las sanciones, China se abstuvo y Trump ha cancelado los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur mientras elogia a Kim.
Perspectiva: Sin ninguna presión unificada, se espera que Kim siga poniendo a prueba las fronteras —en especial la disputada línea marítima con Corea del Sur— sin llegar a una guerra abierta.