¿Puede Estados Unidos regular la IA sin frenar la innovación?
El impulso por escribir reglas para la IA se topa con una advertencia: una regulación estricta le costaría a Estados Unidos su ventaja sobre China. Buenas noticias para las empresas de IA, malas para quienes esperan salvaguardas pronto.
- El argumento: frenar la IA frena la productividad, y la productividad es lo que mantiene el crecimiento de la economía.
- China está lo suficientemente cerca como para que cualquier freno autoimpuesto se vea como entregarle el liderazgo.
- La balanza debería inclinarse hacia la innovación, con una regulación ligera.
- Que las grandes firmas de IA se vuelvan perezosas o presionen a sus rivales no es problema, siempre y cuando los competidores tengan libertad para desbancarlas.
- El detalle: esa depuración del libre mercado no ha funcionado realmente desde 2008, cuando los rescates mantuvieron con vida a empresas en quiebra en lugar de dejar que compradores más fuertes las adquirieran a bajo precio.
Perspectiva: se espera que Washington siga inclinándose a favor del crecimiento en materia de IA, y que cualquier regla se plantee en torno a no ceder terreno frente a China.