Teoría de juegos #21: La guerra mundial de Trump
El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán podría terminar pronto, y la guerra es parte de un plan estadounidense más amplio para acorralar a China y mantener su imperio, algo perjudicial para China, Rusia, Irán y, probablemente, la mayor parte del mundo.
- Estados Unidos avanza hacia una economía de guerra: fábricas de automóviles que producen armas, el registro para el reclutamiento de personas entre 18 y 26 años que comienza en diciembre y el presupuesto del Pentágono que asciende a 1,5 billones de dólares.
- Refinerías de petróleo arden en todo el mundo —más de 50 en 45 días, desde Rusia hasta Australia e India—, lo que reduce el suministro mundial de petróleo y eleva bruscamente los precios del combustible, los fertilizantes y los alimentos.
- El verdadero objetivo de Estados Unidos es controlar los puntos de estrangulamiento del comercio mundial (el estrecho de Ormuz, el estrecho de Malaca, Panamá y Groenlandia) para que China se vea obligada a comprar energía y bienes a Estados Unidos en dólares.
- Los demócratas respaldan la guerra de manera discreta: una votación reciente para limitar los poderes de guerra de Trump se organizó para que fracasara, lo que evidencia que ambos partidos apoyan la estrategia.
- El plan requiere un reclutamiento obligatorio, un tercer mandato de Trump y un Estado de vigilancia con inteligencia artificial (el presupuesto del ICE que asciende a 90.000 millones de dólares y 500.000 millones en centros de datos) para impedir que los estadounidenses se rebelen.
Perspectiva: La guerra con Irán se prolongará durante años; es probable que Estados Unidos parezca ganar a corto plazo al presionar a China, pero el nacionalismo, la corrupción y la división política terminarán por quebrar el imperio.