Rusia pierde aliados rápidamente
Rusia pierde de manera constante aliados y bases en todo el mundo, lo que debilita su posición tanto en su propio entorno inmediato como en el exterior.
- Armenia, que en su momento fue el aliado más cercano de Rusia en el Cáucaso, acaba de elegir un gobierno prooccidental pese a una campaña de presión rusa que incluyó amenazas relacionadas con el gas, vetos comerciales y desinformación.
- Rusia perdió sus bases militares en Siria tras la caída de Assad, lo que la dejó sin su principal centro naval en Medio Oriente y sin su ruta de suministro hacia África.
- Los triunfos prooccidentales en Moldavia y Hungría le quitaron a Moscú palancas clave: Orbán, el aliado más firme de Putin en la Unión Europea, fue derrotado en las urnas.
- Rusia está comprando nuevos aliados en África (Malí, Burkina Faso, Níger, Libia) mediante acuerdos de seguridad a cambio de oro y uranio, pero estos aliados son mucho más débiles.
- Los viejos vínculos aún pesan: Rusia todavía controla los ferrocarriles de Armenia y suministra gas barato a Armenia y Hungría, de modo que estos países no pueden oponerse con demasiada fuerza.
Perspectiva: Rusia sigue perdiendo aliados, pero su control sobre la energía y la infraestructura significa que el Kremlin apuesta a que el péndulo vuelva a su favor.